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lunes, 31 de mayo de 2021

Escuchar la lluvia abrazado a ti

 



Dormir escuchando la lluvia
abrazado a ti,
masticando tus moléculas,
desorbitando mis neuronas,
ahogándome en tus células,

como en una acuarela
de tu sangre,
manchándome los dientes,
enjuagándome en tu carne.

Estoy apretado, aquí,
en este cementerio de cisnes;
mi paradigma sin fundamento,
arrastrándose como una serpiente
hasta la brizna de tu saliva.

Desmaterializado, mordiendo tu cabello,
y el amor que siento por dentro
como una larva comiéndose mi cerebro,
alimentándose de mi oxígeno.

Con mi mente prostituida;
aquí acostado a tu lado,
observando el contorno de tu oído,
escuchando la lluvia;
abrazado a ti.


Tengo un sabor a tabaco que compartir contigo,
nuestro infierno es de colores,
enséñame el arte de la suciedad;
quiero venerar esta contradicción enfermiza
que me revuelve el líquido interno.

Enamorarse, envejecer
y destruir los contextos de nuestra realidad,
componer canciones,
cuidar tus plantas,
y morir de hambre.

Apretarte la lengua con los dientes,
escribir hasta que me comas los dedos,
hablarte de música,
bailar a oscuras,
nunca terminar de conocer esa maldad
y re encantarme con cada mentira
y cada nueva verdad
que enriquece mi ego
y mis ganas de meterme dentro de ti
para no salir más,

ahí, entremedio de tus costillas,
escuchando la lluvia abrazado a ti.

Escrito por Sebastián Oyanedel Davison 

sábado, 26 de diciembre de 2020

Ella me cuenta cosas morbosas - Poesía






Ella me cuenta cosas morbosas


Veo las serpientes arrastrándose por tu médula,
con mis paradigmas y analogías medievales;
puteríos de huesos y sangre,
escúpele a los dragones de mis siete mentes,
todos mis dientes que han pellizcado tus neuronas,

ya puedo saborear tu locura más espesa,
puedo comerme tu cabeza y tus religiones inconsecuentes.


Me tienes aquí adorando tu sarcasmo;
con las calaveras de tu cuello,

Shiva-Plutón-Hades,
Escorpio y abejas sumerias.

Eres la destrucción de mis sentidos
con estas mentiras excitantes que brotan
de los fluidos erógenos.


Contigo saboreo los pecados árabes
en esta alineación trimurti.


Contigo las matemáticas del mal
en proporción etérea
a raíz del caos.


Ella no tienes letras,
ella se expande y es absoluta en la decadencia,
ella mastica las hojas de la biblia,
ella me cuenta cosas morbosas,
con ella saboreo a Dios masturbándose,


con ella saboreo el suelo,
con ella conozco mi nombre,
con ella el amor es imperfecto,
los órganos incompletos,
tú eres mi astrología arcana,
mi ocultismo astral,
mi secreto druida,


tú haces disfuncional todas mis directrices lógicas,
tú haces que el universo tenga oxígeno,
tú me refriegas en un infierno ambulante
tu desincronizas todas mis frecuencias motoras.


Adéntrame desde el útero hasta otras vidas,
voy a envenenarme con todos tus universos dentro;
tenemos lunas que conocer
y lenguas que ahogar,
clítoris que humedecer,
maldiciones que vivir.

Ella tiene infiernos entre las costillas,
y contigo me voy a quemar
hasta que el polvo de tu cuerpo y el mío
se conviertan en nada.

Escrito por Sebastián Oyanedel Davison

martes, 15 de diciembre de 2020

Labios Subliminales - Poesía

 



Labios Subliminales 


Es gracioso darme cuenta
que de vez en cuando
se me olvida que existes,

con ese beso
de otoño diabólico
e imágenes aberrantes,
de soberbia,
de subtexto,
de mirada depravada
y labios subliminales

¿Te acordarás de mí?
te espero en el hotel Crillón,
con tres balas en el brazo,
no recuerdo el sabor de tu sangre;
ni como bombea tu corazón,
quizá nunca lleguemos
a amarnos tanto
como para morir juntos,

“ Mi vida ha sido capricho, impulso, pasión, anhelo de la soledad, 
mofa de las cosas de este mundo; un honesto deseo de futuro … ”

¿y tú? Guy de Vere
¿no tienes lágrimas?
¿por qué morimos tan jóvenes, Lenore?

Te espero en el hotel Crillón
para mostrarte mi sangre

¿te acuerdas de la forma en que respiraba?
con mis dedos en tu boca,

no quiero que quemes mi corazón
en el corazón del escorpión;
esa estrella plutónica
bombeando veneno
entre tejidos cardíacos
y un mantra antariano,

mi ansiedad de verte dormir
debajo de mi cuello...

Nuestros cadáveres están listos
para ser maquillados por el amor
con los delicados dedos
de Ulalume.

“ .. Ella ha visto que las lágrimas no se secan,
aquellas mejillas donde los gusanos nunca mueren ..”

y seremos vestidos
con nuestra mejor tenida
para lucir en la carroza
con la sonrisa que tanto forzamos en vida.

¿De esa manera me recordarás?
con la sonrisa debajo de tus dedos,

nunca conocimos lo que era la humildad
y ahora me resulta tan gracioso
darme cuenta
que de vez en cuando
se me olvida que existes;
después de haber besado tanto
esos labios subliminales.

Escrito por Sebastián Oyanedel Davison